A veces los proyectos más bonitos comienzan sin que nos demos cuenta. En mi caso, todo empezó con la curiosidad por crear, una pasión que heredé de mi tía Nancy y que poco a poco se fue transformando en lo que hoy es Gala Gabriela.
Lo que comenzó en Venezuela, haciendo accesorios para mí y mis compañeras de universidad, cruzó fronteras conmigo hasta llegar a Chile. En el camino hubo desafíos, aprendizajes, nuevas técnicas y muchas mujeres que se fueron enamorando de una manera diferente de llevar accesorios: con más color, personalidad y libertad.
Para mí, crear joyería es mucho más que combinar materiales. Es experimentar, mezclar técnicas y diseñar piezas que inviten a las mujeres a atreverse, a sentirse únicas y a expresar quiénes son.
Hace un tiempo tuve la oportunidad de contar parte de esta historia en una entrevista de Canal13, donde compartí cómo nació Gala Gabriela, los desafíos de emprender lejos de mi país y lo que me inspira a seguir creando.
Hoy quiero compartirla con ustedes, porque detrás de cada pieza hay una historia, y esta es la mía.
¡Gracias por ser parte de este camino!